
Mérida, Yuc. 4 de ago/William Parra. – El estado de Yucatán no fue considerado en la ampliación de 58 estaciones de monitoreo de actividades sísmicas que se construirán en los próximos meses, pese a los movimientos telúricos que se han registrado recientemente en el municipio de Ticul.
La Coordinación de Ingeniería Sismológica del Instituto de Ingeniería de la Unam integrará una nueva red de monitoreo, pero no consideró incluir al estado, según confirmó Leonardo Ramírez Guzmán titular de este organismo, quien explicó que la red integrará 58 estaciones, 38 estarán a cargo del Servicio Sismológico Nacional (SSN), perteneciente al Instituto de Geofísica, y 20 serán operadas por la Unidad de Instrumentación Sísmica del Instituto de Ingeniería, ninguna de ellas se ubicará en el estado.
En los últimos siete meses, Yucatán registró siete incidentes sísmicos, todos de baja intensidad, en tanto que, en la zona central del Caribe se han reportado seísmos que se han extendido hasta el norte de Quintana Roo, como sucedió en abril pasado. De la misma forma, desde diciembre de 2025 a abril de 2026, los reportes de incidentes sismológicos en la península se han incrementado con reportes en Ticul, primordialmente, pero también en la zona limítrofe con Belice y zonas del Caribe central.

Ramírez Guzmán informó que, en los siguientes meses se edificarán nuevos puntos de monitoreo en el país, que se concentrarán en la península de Baja California y estados como Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, así como ciudades entre ellas Tijuana.
El objetivo es mejorar las estimaciones sobre la magnitud y localización de los sismos, además de generar mapas de intensidad que permitan identificar las zonas donde el movimiento del suelo fue mayor y determinar si pudo ocasionar daños en viviendas o infraestructura, abundó.
Para Yucatán donde se han reportado movimientos sísmicos menores desde diciembre pasado hasta abril del presente año, no tendrá estación de monitoreo nueva y será excluida del programa de expansión anunciado, pese a que la actividad sísmica en la Península ha cobrado mayor visibilidad y plantea la necesidad de contar con información precisa sobre la ubicación y comportamiento de estos fenómenos.
De acuerdo con el especialista, las regiones consideradas con menor instrumentación sísmica, en su caso, el norte recibirá nuevas estaciones y equipamiento. La estrategia estará enfocada a la reorganización de la distribución de equipos en el centro y sureste del país. Guerrero es actualmente la entidad con mayor infraestructura, con 34 estaciones, seguida de Oaxaca, donde se construyen dos adicionales a las casi 30 existentes, y Michoacán.
Con la expansión de la red, los especialistas esperan reducir la incertidumbre en la localización de los epicentros y en la estimación de magnitudes, además de obtener información de sismos de menor intensidad que anteriormente no podían ser identificados con precisión por falta de instrumentos.
El proyecto de ampliación de la infraestructura sísmica comenzó durante la primera década del siglo XXI y actualmente se encuentra en su tercera fase. La información generada es compartida entre el Instituto de Ingeniería, el Servicio Sismológico Nacional y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
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