
Mérida, Yuc. 5 de Iago/William Parra– El investigador y catedrático yucateco Heber Ramón Arzápalo Marín considerado uno de los principales especialistas en lengua maya falleció a los 87 años. El Doctor Arzapalo Marín fue lingüista, filólogo y docente radicaba en la capital del país, donde se dio a conocer su desaparición física.
Considerado el último de los estudiosos y conocedores de la Academia de Lengua Maya Alfredo Barrera Vázquez, Arzápalo Marín contribuyó con sus estudios y conocimientos a la publicación de numerosos documentos y producciones editoriales del idioma maya yucateco.
Catedrático titular en la Universidad Nacional Autónoma de México, el investigador participó en numerosas actividades académicas, aportando un importante legado en el estudio y difusión del maya. La noticia de su deceso fue confirmada por la Secretaría estatal de la Cultura y las Artes y la propia Unam, que lamentaron la pérdida del investigador.
Originario de Tinum, donde nació el 15 de diciembre de 1938, Arzápalo Marín obtuvo su licenciatura en Filología Maya, en la entonces Universidad de Yucatán en 1965 y obtuvo el doctorado en Lingüística y Filosofía por la Universidad de Colonia, Alemania, en 1972. Posteriormente realizó estudios de especialización en universidades de Estados Unidos, Canadá y Uruguay.
Como investigador titular del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM desarrolló una trayectoria centrada en la lingüística, la filología y la escritura maya, tanto prehispánica como colonial. Sus líneas de investigación abarcaron la evolución histórica del idioma, las políticas lingüísticas que han incidido en su desarrollo y el análisis de los sistemas de escritura utilizados durante la época colonial.

Entre sus aportaciones más relevantes figura la edición crítica del “Calepino de Motul. Diccionario Maya-Español”, resultado de más de dos décadas de investigación paleográfica. Publicada en tres volúmenes por la Unam, la obra modernizó la ortografía del maya y el español, incorporó índices especializados, clasificó términos de flora y fauna y completó traducciones ausentes del manuscrito original del siglo XVI, considerado una de las fuentes más importantes para el conocimiento del maya yucateco.
Otra de sus obras de referencia fue “El ritual de los Bacabes”, texto colonial cuya traducción directa y estudio paleográfico permitieron profundizar en el conocimiento de las prácticas rituales y la cosmovisión maya durante los primeros años del periodo virreinal. También publicó investigaciones como “Las manifestaciones lingüísticas del poder entre los mayas peninsulares” y dirigió numerosas tesis de licenciatura y posgrado.
Su labor académica trascendió las aulas. Impartió alrededor de 170 cursos y seminarios, ofreció 175 conferencias especializadas y participó en congresos científicos en América, Europa y Asia. Formó parte de la Academia Mexicana de Ciencias, del Sistema Nacional de Investigadores, del Colegio Mexicano de Antropólogos y de diversas asociaciones internacionales dedicadas a la lingüística y los estudios latinoamericanos.
A lo largo de su carrera recibió múltiples reconocimientos, entre ellos el Premio Nicolás León de Investigación Lingüística del INAH (1988), la Medalla Yucatán (1999), la Medalla Eligio Ancona de la Universidad Autónoma de Yucatán (2000), un reconocimiento del Ayuntamiento de Valladolid (2002) y la distinción como Ciudadano Distinguido de Mérida (2004). (Con informacion de La Jornada Maya-imágenes de internet)
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