
Mérida, Yuc 10 de sep/ William Parra. – Autoridades sanitarias estatales clausuraron y sellaron de manera precautoria el lago artificial de una plaza comercial La Isla, al norte de Mérida tras la muerte un trabajador que presuntamente contrajo el virus de la ameba Naegleria fowleri (come-cerebros), confirmó la propia autoridad.
Según se informó personal de la Secretaría de Salud estatal, hizo un apercibimiento administrativo para la plaza comercial y selló con los accesos con plástico preventivo los puntos de entrada al lago, donde presuntamente se había contagiado el trabajador fallecido, que tenía la responsabilidad de limpieza y saneamiento del lago artificial.
El reporte indicó que, la SSY tomó muestras del agua para analizar la presencia del microorganismo, recordando que esta bacteria ingresa al organismo únicamente por la nariz y no se transmite de persona a persona, mientras el sitio permanecerá clausurado sin fecha de apertura.
Este miércoles, el gobierno estatal notificó el deceso de un hombre de aproximadamente 34 años con diagnóstico probable de meningoencefalitis amebiana primaria. Los estudios clínicos y ambientales continúan en proceso para definir las vías probables de infección con base en los resultados de laboratorio.

El Gobierno del Estado, a través de los Servicios de Salud de Yucatán (SSY), reportó el primer caso de meningoencefalitis amebiana primaria, enfermedad conocida como “come-cerebro” en un masculino que falleció el pasado 9 de septiembre luego de haber sido internado en un hospital del IMSS.
El reporte de la autoridad estatal indicó que, el paciente ingresó el pasado 2 de septiembre al Hospital General Regional No. 12 del IMSS en Mérida, donde requirió atención especializada en la Unidad de Cuidados Intensivos debido a la gravedad de su estado de salud.
Durante su estancia hospitalaria, presentó deterioro neurológico y edema cerebral severo, por lo que recibió soporte ventilatorio mecánico y tratamiento antiparasitario, antibiótico y antifúngico, además de medicamentos para mantener sus funciones vitales. Pese a la atención médica brindada, falleció el 8 de septiembre.
Los SSY precisaron que se tomaron muestras clínicas para confirmar o descartar el diagnóstico probable antes mencionado. Los estudios permanecen en proceso, por lo que, hasta este momento, el caso se mantiene como probable.
Como parte del protocolo de vigilancia epidemiológica, desde que se recibió la notificación del caso se inició la investigación correspondiente para identificar posibles factores asociados, incluido el antecedente de exposición continua del paciente a un cuerpo de agua de uso recreativo donde laboraba.
Por ello, el personal de riesgo epidemiológico acudió al centro laboral del fallecido donde se informó de las actividades laborales, resultando en la clausura de la laguna artificial donde se realizan actividades acuáticas recreativas, presuntamente el punto de contagio del fallecido.
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