
Mérida, Yuc. 28 de jul/William Parra. – En el primer semestre de 2026 las ventas del sector inmobiliario yucateco se mantienen positivas, según reportan agentes de venta y corredores del ramo. La venta de vivienda en Yucatán mantiene un comportamiento positivo durante 2026, con un crecimiento cercano al 5 por ciento por encima de las proyecciones, informó la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi).
De acuerdo con el organismo, el mayor dinamismo se registra en la vivienda económica y media, mientras que el segmento residencial y residencial plus ha mostrado una desaceleración en el número de ventas.
Canadevi indicó que alrededor del 70 por ciento de las viviendas son adquiridas por personas originarias de Yucatán, mientras que el 30 por ciento restante corresponde a compradores provenientes de otras entidades del país.
En cuanto a los precios, señaló que los incrementos se han mantenido acordes con la inflación. Actualmente, una vivienda económica oscila entre 600 y 650 mil pesos, mientras que la vivienda media tiene un valor aproximado de entre 1.5 y 1.8 millones de pesos.

En tanto que, la vivienda media y de lujo tienen un comportamiento positivo, el rezago en vivienda popular se mantiene, con un déficit de cerca de 25 mil unidades para este año. Según los registros de la propia Cámara, el inventario de vivienda ofertada para este año alcanzará las 11 mil unidades, en tanto que, la población de vivienda popular apenas alcanzará las 3 mil unidades.
El sector viviendero ha confirmado que el rezago en vivienda popular crece anualmente debido a la falta de espacio territorial y a que los desarrolladores que trabajan con las instituciones mantienen diferencias sobre precios y costos para la aplicación en las unidades para el trabajador, por ello, en promedio una vivienda económica supera en ocasiones los montos de créditos otorgados por las propias instituciones.
El inventario de vivienda popular en Yucatán en 2025 fue de cerca de 2 mil 500 unidades, mientras que la demanda supera en un 150 por ciento, lo que marca una serie de problemas para las nuevas familias y trabajadores que buscan adquirir un patrimonio propio.
Actualmente, el precio de la tierra en zonas urbanas subió de forma constante, lo que limita la edificación económica. La colocación anual de vivienda de interés social se ha ido rezagando, mientras que la demanda real supera las 3 mil 500 anuales. Otro factor es el valor de las propiedades que aumentó al doble en comparación con la década anterior, alejándose del poder adquisitivo local.
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