
Columna: “Construyendo”
El sistema y la fuerza de sus conexiones
Por: Raúl Asís Monforte González
Hace unos días volví a ver una película que había visto años atrás en San Francisco. Se llama Habitat Earth y, aunque fue concebida para explicar las conexiones entre los sistemas vivos del planeta, esta vez me dejó pensando en algo que va mucho más allá de la ecología. También nuestras ciudades, nuestra economía y nuestra infraestructura funcionan como redes estrechamente ligadas entre sí.
En la naturaleza, casi nada existe de manera aislada. Un árbol depende de organismos microscópicos que viven alrededor de sus raíces; una especie puede modificar el equilibrio de muchas otras; una alteración en un punto de la red puede terminar produciendo efectos lejos de donde comenzó. Lo fascinante es que nuestras sociedades hemos construido redes complejas, pero no siempre las pensamos como sistemas.
Tomemos como ejemplo la energía. Una falla en transmisión puede detener una fábrica. La fábrica detenida puede retrasar una entrega. Esa entrega puede afectar a otra empresa, que a su vez puede incumplir con un cliente. El problema deja de ser eléctrico y se convierte en económico.
Y si se repite, termina afectando decisiones de inversión, empleo y competitividad. Lo mismo ocurre con el agua. Una fuga que parece pequeña puede convertirse en un problema enorme cuando se multiplica por miles de kilómetros de tuberías envejecidas. No es solamente agua que se pierde, también se pierde energía para bombearla, capacidad de infraestructura y dinero.
En una red, por eso, no siempre importa únicamente cuál es el elemento más fuerte. Importa cuáles son sus conexiones, qué alternativas tiene el sistema y qué sucede cuando uno de sus componentes falla. La naturaleza parece saberlo desde hace millones de años. Los ecosistemas sobreviven no porque todos sus elementos sean iguales, sino porque existe diversidad, interdependencia, intercambio y capacidad de adaptación.

Cuando una conexión desaparece, otras pueden compensarla. Cuando la diversidad disminuye demasiado, el sistema se vuelve más vulnerable.
Tal vez ahí exista una lección poderosa para quienes diseñamos ciudades, carreteras, redes eléctricas, sistemas hidráulicos o cadenas de suministro. No deberíamos construir pensando solamente en que cada componente funcione correctamente. Debemos construir pensando en cómo funcionará el sistema cuando algo falle.
Eso cambia completamente la manera de hacer infraestructura. Ya no basta con calcular capacidad. Hay que calcular resiliencia. Ya no basta con instalar. Hay que prever mantenimiento, almacenamiento, alternativas, capacidad de respuesta y mecanismos que permitan al sistema continuar funcionando cuando alguno de sus componentes falle. Ya no basta con preguntarnos cuánto cuesta construir algo. También debemos preguntarnos cuánto costará no estar preparados cuando falle.
La gran paradoja es que cuanto más sofisticada se vuelve nuestra sociedad, más dependemos de conexiones que muchas veces ni siquiera vemos. Quizá esa sea una de las enseñanzas más importantes de Habitat Earth: la verdadera fortaleza no está en que nada falle, porque eso es imposible. Está en construir redes capaces de absorber una falla, adaptarse y continuar funcionando. La naturaleza no elimina la incertidumbre. Aprende a vivir con ella. Nosotros también deberíamos aprender.
En tiempos de transición energética, cambio climático, crecimiento urbano y digitalización acelerada, esta forma de pensar deja de ser académica y se convierte en necesidad práctica. Las infraestructuras del futuro tendrán que estar conectadas, pero también ser capaces de reorganizarse y recuperarse sin que una falla local se convierta en una crisis general.
Construir bien ya no significa solamente hacer que algo funcione. Significa hacer que siga funcionando cuando las condiciones cambien.
© Copyright 2026. Raúl Asís Monforte González. Todos los derechos reservados.
E-mail: raul@mienergiamx.com
Facebook y LinkedIn: Raúl Asís Monforte González. X e IG: @raulmonforteg
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
